He trabajado con todo tipo de marcas, y esto es un aprendizaje en si mismo. De hecho es la parte que más me gusta de mi trabajo. Aprendes de cada profesión que tocas, llegas con una mirada abierta y lo primero que haces es tomar conciencia del sector y de la propia empresa.
Pero a veces nos encerramos en un framework equivocado desde el inicio, este marco es invisible porque es el punto de partida, la licitación o el soporte final de nuestro trabajo.
En unas ocasiones este punto de partida o marco de trabajo viene dado por el cliente y en otras ocasiones somos nosotros mismos quienes aplicamos una solución standar por comodidad o porque sabemos que será admitida y con pocas fricciones. Esto es un error; aunque terminemos aplicando soluciones standard finalmente, siempre hay que dar un paso atrás y ver realmente dónde podemos solucionar un problema y aportar experiencia, incluso si esto significa modificar el proyecto, o recomendar alternativas que no nos inlcuyan a nosotros mismos.
Para ilustrar esta situación voy a relatar un caso real que me sucedió hace unos años;
Un caso real:
En aquel entonces trabajaba para una marca que distribuye productos médicos orientada a hospitales y emergencias. Me pidieron un sistema de embalaje para un conjunto de productos que querían vender agrupados, había que crear un nombre, y una etiqueta que al mismo tiempo hiciese las veces de instrucciones con iconos e ilustraciones para dejar claro el uso de forma rápida.
Para hacerlo hice varias visitas a sus oficinas y fui conociendo a distintas personas de la empresa, directivos que marcaban plazos y con los que negociaba el presupuesto, comerciales que me daban acceso a productos de demostración, y también un chico en el almacén con el que vi como se almacenaban de forma suelta cada producto. Me di cuenta de que las cajas de todos los productos eran marrones y que las expediciones se embalaban con la cinta de MRW y finalmente el único identificativo era la propia pegatina del albarán. ¿Estaba trabajando en diseñar algo que luego va dentro de otra caja? Así era. La solución estaba clara; había que diseñar cajas específicas para la empresa y no paquetes para cada producto o agrupación.
Para proponer la idea me imaginé como sería el almacén de un hospital y supuse que si se hace un pedido grande este se almacena y supone una superficie importante dentro de un almacén. Uno de los comerciales debía hacer una visita y le pregunté abiertamente si podía acompañarle ( quería ver de verdad como es un almacén dentro de un hospital ). Una vez en el hospital me pude acercar al almacén y observarlo desde una de las puertas. Tal y como había imaginado era como un frente enorme de un supermercado con un montón de cajas compitiendo por la atención pero sin apenas marcas reconocibles, tan solo, cajas marrones, cintas de embalar de distintos transportistas y operarios leyendo etiquetas minúsculas para localizar lo que necesitaban. Era lo que necesitaba para defender la propuesta.
Redacté un pequeño texto explicando la situación y preparé un par de fotomontajes con un “antes” y “después” sobre como funcionarían las cajas nuevas en los almacenes de un hospital. funcionó y no solo modificamos el sistema de cajas, sino el sistema de embalaje, plegado y desplegado de cajas, tamaños y gerarquías. Había mucho trabajo por hacer, materiales, tintas, branding pero el soporte final era gratis y estaba ahí esperando. Solo había que tenerlo en cuenta.

